La Hipnopedia es una técnica de programación neurolingüística para reforzar conductas positivas en los niños y apoyarlos emocionalmente. Su aplicación y desarrollo adecuado  genera confianza y pensamientos positivos en los niños.

Para muchas personas puede ser conocido el término de la Hipnodepedia; para otros no tanto. Este término significa “aprender por medio del sueño”. Este novedoso método ha sido aplicado por los padres de familia de forma natural con el objetivo de compartir a sus hijos lo que en el trajín del día es difícil y a veces imposible comunicar; algunos ejemplos podrían ser; el amor que sienten por ellos, lo orgullosos que son al ser sus padres, alguna disculpa que quieran compartir, que son importantes y valiosos en la familia, etc. En palabras sencillas; la hipnopedia consiste en hablarles a los niños mientras duermen ya que se produce una comunicación directa al inconsciente.

Pero, cómo hacerlo de la manera adecuada? Hay algunos pasos o aspectos que se deben tener en cuenta al aplicar la técnica para que dé los resultados que se esperan.

  1. Escribir en un papel el objetivo que se desea que el niño logre a través de esta técnica
  2. Cuando el niño se encuentre en la fase del sueño MOR( 2 horas después de haberse dormido) leer lo que se escribe con voz suave a manera de susurro
  3. En una primera etapa se debe aplicar esta técnica por 5 a 10 minutos por 21 días
  4. Utilizar oraciones en positivo
  5. La voz debe ser natural y serena; que le trasmita tranquilidad y calma al niño

 

Muchos padres se preguntan el porqué de los 21 días o si se puede hacer en menos días. La respuesta es sencilla; son 21 días pues la regeneración celular se realiza en un ciclo de 21 días; de esta manera, las células nacientes del niño vendrán con toda esta carga positiva que trae consigo esta técnica.

El inconsciente escucha 1000 veces más que el consiente; también es necesario hacer una grabación con lo que se desea que el niño escuche y dejarlo a un volumen bajito.

Esta técnica también suele ser útil para repasar materias que pueden generar alguna dificultad al niño; así como modificar conductas inapropiadas. Los niños entre los 0 y los 7 años llevan el inconsciente a flor de piel y logran fácilmente una comunicación directa y efectiva. Sin embargo esta técnica se puede aplicar a cualquier edad. Otro dato importante para que esta técnica sea efectiva es NO comenzar con demasiados mensajes; en un máximo de 4 mensajes cada 21 días es lo ideal para que el cerebro del niño capte de manera adecuada lo que se desea trasmitir. Al finalizar cada mensaje se puede cerrar con un textual y cariñoso: “HIJO TE AMO”.

Esta técnica suele ser ideal para aquellos padres que les cuesta mucho expresar sentimientos y no son capaces o no se sienten cómodos haciéndolo de manera directa cuando el niño esta alerta durante el día.

Esta técnica, como muchas otras propias del PNL tienen múltiples beneficios; aquí se expresan algunos y los que se consideran más importantes:

  • Bajar los niveles de ansiedad del niño
  • Modificar algunas conductas que por medio de otras técnicas no han dado los resultados que se esperan
  • Hacer a los niños más felices por medio de pensamientos positivos y mensajes de amor hacia ellos
  • Reforzar la autoestima
  • Genera confianza y desarrollo de destrezas para enfrentarse al medio que lo rodea
  • Permite un sueño más tranquilo y relajado en el niño
  • Favorece la fase onírica
  • Resolución de conflictos y algunas problemáticas que pudiera tener en el colegio, son sus amigos, con sus profesores o incluso con algún miembro de la familia
  • Comunicar el amor que como padres le tienen al niño
  • Previene la enuresis nocturna
  • Mejora el rendimiento escolar y el aprendizaje
  • Favorece el aprendizaje de idiomas
  • Mejora las habilidades deportivas
  • Elimina la rebeldía
  • Logra una pronta recuperación ante alguna cirugía o dolencia de salud

Por último se despeja una duda que puede inquietar a los padres de familia con respecto a la técnica, y es si ésta afecta el descanso del niño. La respuesta es NO. Esta técnica no altera en absoluto el sistema nervioso central, no produce cansancio ni tampoco disminución de la capacidad de trabajo ni altera el sueño normal. Es decir que se puede aplicar la técnica con toda tranquilidad pues el descanso del niño va ser igual de reparador y con más beneficios ya que el cerebro tiene la capacidad para manejar las funciones del descanso y seguir aprendiendo.

Articulo elaborado por Marissa Cassan- experta  coach infantil- Argentina 2018