Los niños que han sido adoptados suelen haber pasado por diferentes situaciones difíciles que la mayoría de los nuevos padres desconocen y llegan con carencias afectivas y físicas importantes; por lo tanto es importante que los nuevos padres se preparen para recibir al nuevo miembro de la familia con todo el amor y la paciencia que puedan disponer para hacer del proceso de adaptación un aliado.

Existen numerosos factores que pueden influir en el proceso de adaptación de un niño adoptado: su herencia genética, su historial médico pero sobre todo su historia afectiva previa y su edad ya que cuanto mayor sea el niño más cargas emocionales puede tener. Para los padres es importante conocer cuáles son las reacciones más habituales que puede tener el niño cuando llega al nuevo hogar; aquí se exponen algunas de las más frecuentes:

  1. De Vinculación: En circunstancias normales el vínculo afectivo entre el niño y sus padres se construye durante el primer año de vida y se basa en el cariño y la confianza que el adulto le proporciona; sin embargo los niños adoptados no han tenido en la mayoría de los casos esa seguridad; lo que implica que los nuevos padres se enfrentan a un reto enorme de establecer con ellos un vínculo sólido y permanente que difumine hasta borrar las experiencias anteriores.
  2. De Conducta: Al comienzo de su llegada pueden reproducir malos hábitos (a la hora de comer, de dormir, de higiene) que hay que ir corrigiendo con paciencia y cuidado. Otros niños pueden mostrarse desobedientes, desafiantes y agresivos. También suele ser muy habitual la hiperactividad y las pesadillas o los terrores nocturnos.
  3. De Aprendizaje: Como posiblemente no ha recibido una adecuada estimulación temprana en sus primeras etapas es posible que los niños recién adoptados tarden en hablar, leer o escribir sobre todo si sobrepasan los 4 años puesto que les cuesta más mantener o fijar su atención.

A pesar de que puedan ocurrir este tipo de reacciones en los niños es necesario que los nuevos padres sigan algunos consejos que pueden ser útiles para darle un manejo adecuado y hacer más fácil su labor:

  • Conocer al máximo la historia del niño: Cuanto mejor se conozca la historia del niño mejor se sabrá como actuar o a que se enfrentan. Esto implica conocer los antecedentes familiares y todos los datos posibles sobre el estado de salud del niño. Un niño; por ejemplo cuya madre no tuvo conductas saludables durante su embarazo va a presentar a futuro problemas de adaptación y para relacionarse con los demás.
  • Ponerse en el lugar del niño: Los nuevos padres deben entender que no es su hijo biológico y por tanto es diferente en el sentido de que seguramente tiene una historia previa y posiblemente también ha sufrido pérdidas o carencias y necesita tiempo para similar su nueva situación familiar. Esta adaptación puede variar dependiendo de la historia genética del niño y de sus condiciones de personalidad. El primer año y la adolescencia son fundamentales en las etapas de adaptación.
  • Tener calma y tranquilidad: La llegada al nuevo hogar debe ser lo más tranquila posible. Para el niño todo es nuevo y se le debe entender en todo momento, a veces puede sentirse desorientado o nervioso pero es tarea de los padres brindar la sensación de confort. Se sugiere o recomienda que su habitación sea lo más próxima a la de los padres. Tampoco es conveniente abrumarle con regalos pues muchos niños están acostumbrados a tener las cosas mínimas. Todo debe ser bien pensado y paso a paso.
  • Ingresarlo al colegio sin prisa: Se recomienda que el ingreso al colegio sea a su debido tiempo; pues dependiendo de cada situación; algunos niños se podrían sentir abandonados. Cuando el niño llega a su nuevo hogar debe permanecer mucho tiempo en el para apoyar el proceso de adaptación y debe contar todo el tiempo con el amor y apoyo de su nueva familia.
  • Ayuda y compresión del entorno: El entorno familiar; tíos, abuelos, primos deben estar también preparados para la llegada del niño. A los niños pequeños de la familia se les puede ayudar a introducir la idea con cuentos referentes al tema de adopción.
  • Mucho amor y comprensión: Son fundamentales los besos, las caricias y los abrazos. Sin forzar pero tampoco sin escatimar todas las muestras de cariño y amor que tanta falta les ha hecho. Esta también es la mejor manera de construir una identificación profunda que más adelante van a unir al niño con su nueva familia.

Articulo elaborado por Antonio Fernández- Psiquiatra infantil-( Barcelona Febrero de 2019)