Practicar Yoga durante la infancia favorece la concentración y la autoconfianza, al tiempo que es una opción saludable contra la ansiedad y el estrés infantil.

El exceso en el ritmo de vida moderna no solo afecta a los adultos sino a los niños también. Los videojuegos, el exceso de tareas, horarios académicos muy extensos, actividades extracurriculares y la competitividad académica pueden llevar a que los niños experimenten estadios de ansiedad que no son nada beneficiosos para su salud ni su desarrollo físico y mental.

“En Colombia; las consultas por estrés y ansiedad en los niños han aumentado en un 25% en los últimos 2 años”; convirtiéndose en una de las patologías psiquiátricas más frecuentes.  ( psicología online)

Dentro de los principales beneficios del yoga como medio de canalización del estrés y la ansiedad en los niños se encuentran los siguientes.

  1. Puede concebirse que al practicar Yoga, se elude las situaciones de estrés proporcionando un espacio de distensión y juego; herramientas necesarias para cultivar la salud del cuerpo y la mente, la relajación, la concentración y la conciencia en las necesidades personales.
  2. Fomenta la salud emocional, ayudando a responder de forma más sana ante los retos que les presenta la vida.
  3. También a nivel emocional, el yoga, a través del trabajo corporal de técnicas de respiración y el cultivo de la concentración estimula la calma y la autoconfianza; al tiempo que contribuye a motivar un sueño reparador y profundo.
  4. Proporciona técnicas sencillas que pueden ayudar a manejar cualquier emoción como pueden ser el enfado, la frustración, la ira o la tristeza.
  5. A nivel físico y corporal ayuda a fortalecer los músculos y a la vez ayuda a desarrollar mayor flexibilidad.
  6. Practicar Yoga ayuda a mejorar la función cerebral puesto que favorece la coordinación, el tiempo de reacción y la capacidad de memoria. A esto se suma la mejora de su capacidad para resolver problemas y adquirir información así como a fomentar la imaginación y la creatividad.

En referencia a la duración de las sesiones; lo ideal sería tener sesiones de entre 20 a 30 min dependiendo de la edad del niño debido a que algunos niños tienden a dispersarse con facilidad. Esta actividad como cualquier otra requiere de paciencia para aprender y adquirir la rutina. Debe realizarse con constancia para que surta los efectos deseados.

ERRORES MÁS COMUNES AL PRACTICAR EL YOGA

Algunos de estos errores pueden entorpecer el proceso que el niño lleva con el yoga como terapia alternativa; por lo tanto se mencionan con el objeto de evitarlos:

  • Impaciencia: Los efectos no son inmediatos; por lo tanto la continuidad y constancia en la práctica de este ejercicio es determinante para desarrollar nuevos recursos, herramientas y habilidades.
  • Comparar el proceso del niño con el de otros niños: En ningún momento se debe comparar la evolución del progreso del niño en cuanto al manejo de la ansiedad. Cada niño aprende y asimila esta práctica a su ritmo.
  • Observar el yoga de manera reduccionista: El yoga es un complemento a la terapia pero nunca va a reemplazar a la terapia psicológica. Se debe realizar de manera simultánea como una alternativa al tratamiento proporcionado.

Articulo elaborado por Michel Ruso- Psiquiatra infantil para el sitio web psicología online -2019