Este mes se celebra Halloween; una fiesta mundial que se ha instaurado en el calendario para quedarse, para muchos es una fecha divertida, para otros no tanto. Se supone que es una celebración divertida en especial para los niños que suelen esperarla con ansias para disfrazarse y salir a pedir dulces; sin embargo para otros niños no suele ser tan divertido ya que los disfraces aterradores, el ruido, las máscaras y demás artilugios propios de esta fecha les genera algo de miedo impidiendo que puedan disfrutar de esta fecha a plenitud.

LOS SUSTOS NO DIVIERTEN

El miedo es un estado natural de alerta ya que es parte de nuestro instinto de supervivencia y del desarrollo evolutivo del ser humano; ante un estímulo que el niño o el adulto consideran peligroso, se activa el miedo.  Las manifestaciones del miedo suelen ser muy diferentes en cada niño. Algunos reaccionan con llanto. Otros huyen de la situación, otros se paralizan o sufren ataques de pánico.

Los miedos y terrores propios de los niños que los sufren en esta fecha son evidenciados debido a que los niños pequeños no son capaces de distinguir del todo entre la realidad y la fantasía; haciendo que en esta fecha sus miedos se potencien. A medida que crecen y van aprendiendo a distinguir entre lo que es real y lo que no los miedos van desapareciendo y pueden disfrutar más de esta época.

Teniendo en cuenta lo anteriormente mencionado, los padres de familia desde casa pueden ayudar a los niños para que puedan disfrutar un poco más de esta época sin restringirse de toda la diversión por sus miedos.  Estos sencillos consejos pueden ayudar:

  • Conversar con el niño sobre lo que efectivamente le da miedo puede ser una buena estrategia para afrontarlo; hablar con el niño y escuchar lo que dice puede ayudarlo a distinguir y entender que su miedo NO es real.
  • Días antes de la llegada de la fiesta de Halloween en el colegio o de la celebración propia de este día hablar con el niño acerca de esto suele ser de gran utilidad. Si el niño está sobre aviso no lo tomara la fecha de improviso y podrá prepararse psicológicamente para ello. Desde el comienzo se le debe plantear al niño esta fecha como algo divertido para celebrar con los amigos y la familia; además de la oportunidad perfecta para disfrazarse de su superhéroe favorito o de la linda princesa que tanto le gusta.
  • Revisar qué tipo de programas de televisión ven los niños en estas fechas es de utilidad. No se le debe permitir ver películas de terror o programas animados violentos o terroríficos. Se deben buscar opciones de películas en donde se ridiculice a los monstruos o se los muestre como personajes amistosas y buenos; de esta forma, el niño entenderá que no hay porque temerles.
  • No fiarse de las edades recomendadas para las películas y cuentos de Halloween puede ser un tip de gran ayuda para los padres. Aunque tengan la edad requerida hay niños que son más sensibles que otros. Solo cada padre conoce bien a su hijo y sabrá que tipo de programas puede permitirle y que tipo de programas pueden causarle terror.
  • Hablar con el niño y hacerle entender que los personajes de Halloween no existen suele ser de gran ayuda pues al no ser reales no hay porque temerles.
  • Los niños aprenden por imitación; por lo tanto si ven a sus padres disfrazarse y disfrutar de la fiesta, querrán hacer lo mismo.
  • Decorar la casa no es obligatorio; sin embargo involucrar al niño con la decoración y la estética del lugar y con personajes que le gusten es una buena forma de que le pierda el miedo a esta fecha.
  • Si la fiesta es en el colegio y el niño tiene miedo de esta fecha, puede pedirse un permiso especial para que el padre asista; así el niño se sentirá protegido y más seguro y comenzara a disfrutar de la fiesta.

Finalmente; ayudar al niño a disfrutar de estas fechas puede ser una labor titánica para algunos papas que no cuentan con el tiempo necesario para hacerlo; sin embargo hacer el espacio para que el niño disfrute de esta época vale toda la pena del mundo. Entre otras opciones se puede hacer la fiesta en casa si al niño no le apetece salir, cocinar recetas divertidas y sabrosas e involucrar al niño en esta actividad. El mensaje importante para trasmitir al niño debe ser siempre que las fiestas son para disfrutarlas y que sus miedos no son reales.

Articulo elaborado por Lola Rovati- psicóloga infantil y psicopedagoga